MINISTERIO MUNDIAL APOSTOLICO EN CRISTO JESUS EN COLOMBIA IGLESIA DE SANA DOCTRINA























MINISTRANDO FAMILIAS PARA DIOS





                    

                                                                                                                                                                                                              
                 MINISTERIO MUNDIAL APOSTÓLICO EN CRISTO JESÚS EN 
                                                          COLOMBIA.
NUESTRA MISION:
Tiene un propósito único: EVANGELIZAR. La Misión de la Iglesia es, específicamente, testimonio: «No os corresponde a vosotros saber los tiempos y las razones que el Padre ha puesto bajo su sola potestad, más… recibiréis poder (del Espíritu Santo) y sereis mis testigos».

NUESTRA VISIÓN:
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-- El saber como lograremos cumplir con la misión asignada, nos permite comprender la visión dada a este ministerio, para cumplir cada uno con la tarea que corresponde a cada miembro del ministerio:  — Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.

Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. Habacuc 2:2-3

— Con convicciones firmes y decisiones acertadas, trabajamos a trabes de las diferentes ramas del ministerio.

Llegar a conquistar las familias que han sido designadas a este ministerio, trabajando desde los fundamentos con cada miembro de las familias, para que se desarrollen los ministerios, los talentos, las habilidades y los dones, a fin de extender el Reino de Dios y transformas las vidas, por ende las familias y como consecuencia las ciudades. Por medio de los diferentes ministerios, areas y acciones, de todo lo que podemos hacer y más en     el  Ministerio mundial apostolico en cristo jesus en colombia.

                                     TENEMOS UNOS ARTICULOS DE FE:


1. EL UNICO DIOS VERDADERO

Creemos en el único Dios viviente, eterno; infinito en poder, Santo en natu­raleza, atributos y propósitos; que posee deidad absoluta e indivisible. Este único Dios verdadero se ha revelado él mismo como Padre, por medio de su hijo en la redención; y como el Espíritu Santo por emanación (la Corintios 8:6; Efesios 4:6; 2a Corintios 5:19; Joel 2:28).

 Las Escrituras hacen más que intentar probar la existencia de Dios; afirman, asumen y declaran que el conocimiento de Dios es universal (Romanos 1:19, 21, 28, 32_ 2: 15). Dios es invisible, incorpóreo, sin partes., sin cuerpo y por tanto sin ninguna limitación. El es Espíritu (Juan 4:24) y "un espíritu no tiene carne ni huesos" (Lucas 24:39).

 "... El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es" (Marcos 12:29; Deut. 6:4). "Un Dios y Padre de todos, el cual es so­bre todos, y por todos, y en todos" (Efesios 4:6).

 El único Dios verdadero se manifestó él mismo en varias maneras en el An­tiguo Testamento; así mismo en el Hijo mientras estaba entre los hombres; como el Espíritu Santo después de la ascensión.

 

 2. EL HIJO DE DIOS

El único Dios verdadero, el Jehová del Antiguo Testamento, tomó en sí la forma de hombre, y como el Hijo del hombre, nació de la virgen María. Pablo dice: "E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad; Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria" (l" Timoteo 3:16).

 "A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron" (Juan 1:11). El único Dios verdadero fue manifestado en carne, es decir, en su Fijo Jesucristo. "... Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados..."(2a Coro 5:19).

 Creemos que "en él (es decir, en Jesucristo) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (Colosenses 2:9). "Por cuanto agradó al Padre que en él habi­tase toda la plenitud" (Colosenses 1:19). Por eso, Jesucristo en su humanidad era hombre; en su Deidad era y es Dios. Su carne era el cordero, o el sacrificio de Dios.

El único mediador entre Dios y el hombre. "Porque hay un solo Dios, y un solo me­diador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (la Timoteo 2:5).

 Jesucristo, por parte de su Padre, era divino; por parte de su madre, era hu­mano. Así, El era conocido como el Hijo de Dios y también como el Hijo del hom­bre, o el Dios-Hombre.

 "Porque todas las cosa." las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que to­das las cosas han sido sujetadas a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él to­das las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos" (1°Cor 15:27-28).

 "Yo soy el Alfa y Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso" (Apocalipsis 1:8).

 

3. EL NOMBRE

 Dios usó varios títulos, tales como "Elohím", "Dios", "El Dios Todopo­deroso", "El Shaddai", "Jehová", y especialmente " Jehová, El Señor", el nombre redentor en el Antiguo Testamento.

 "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hom­bro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de paz" (Isaías 9:6)

 Esta profecía de Isaías se cumplió cuando el Hijo de Dios fue nombrado, "Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21).

 "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).

 

 4. LÁ CREÁCION DEL HOMBREY SU CAIDA

 En el principio Dios creó al hombre inocente puro y santo; pero por medio del pecado de desobediencia, Adán y Eva, los primeros de la raza humana, cayeron de su estado santo, y Dios les expulsó del Edén. Así, por la desobediencia de un hombre, el pecado entró en el mundo (Génesis 1:27; Romanos 3:23; 5:12).

 

5. ARREPENTIMIENTO Y CONVERSION

El perdón de pecados se obtiene por el arrepentimiento genuino, un hecho de confesar y abandonar los pecados. Somos justificados por fe en el Señor Jesucristo (Romanos 5:1). Juan el Bautista predicó el arrepentimiento, Jesús lo declaró y los Apóstoles insistieron en ello, tanto a los judíos como a los gentiles (Hechos 2:38; 11: 18; 17:30).

 La palabra "Arrepentimiento" viene de varias palabras griegas que significan cambio de puntos de vista y de propósitos, cambio de corazón, cambio de actitud, cam­bio de vida, transformación, etc.

 Jesús dijo, "... Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (Lucas 13:3). Lucas 24:47 dice, "Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén".

 

6. BAUTISMO EN AGUA

La manera bíblica de bautismo es por inmersión, y es sólo para los que se han arrepentido completamente, habiéndose apartado de sus pecados y de su amor para el mundo. Debe ser ministrado por un Ministro del Evangelio debidamente autorizado, obedeciendo la palabra de Dios, y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, según Hechos de los Apóstoles 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; obedeciendo y cumpliendo así Mateo 28:19.

 

 7. EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO

 Juan el Bautista dijo en Mateo 3: 11, "... él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”.

Jesucristo dijo en Hechos 1:5, "... vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días"­

Lucas nos cuenta en Hechos 2:4, "Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas (idiomas), según el Espíritu les daba que hablasen”.

Los términos "bautizar en Espíritu Santo y fuego", "llenos del Espíritu Santo", y el "don del Espíritu Santo" son términos sinónimos usados indistintamente en la Biblia.

Es bíblico esperar que todos los que reciben el don, la plenitud, o el bautismo del Espíritu Santo reciban la misma señal física, señal inicial de hablar en otras lenguas.

El hablar en otras lenguas, como se relató en Hechos 2:4; 10:46; 19:6 y el don de lenguas como se explica en la Corintios, capítulos 12 y 14, son iguales en es­encia, pero distintos en uso y propósito.

  El Señor, por medio del profeta Joel, dijo, "...derramaré mi Espíritu sobre

Toda carne..." (Joel 2:28).

 Pedro, explicando esta experiencia fenomenal, dijo: "...habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, (Jesús) ha derramado esto que vosotros veis y oís" (Hechos 2:33).

Además, "...Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare" (Hechos: 2:39).

 

 8. SANIDAD DIVINA

 El primer pacto que el Señor (Jehová) hizo con los hijos de Israel después de librarlos de Egipto, fue un pacto de sanidad. El Señor dijo, "Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos los estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador" (Éxodo 15:26).

 En algunas traducciones se lee: "Porque yo soy Jehová, tu médico". Siendo Dios nuestro médico, tenemos al más capaz de todo el mundo. Nuestro Señor Jesu­cristo recorrió toda Galilea predicando el Evangelio del reino, y sanando toda enfer­medad y toda dolencia en su pueblo" (Mateo 4:23.24).

 "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos" (Hebreos 13:8).

 El sufrimiento substitutivo del Señor Jesucristo pagó por la sanidad de nuestros cuerpos, igual que pagó por la salvación de nuestras almas porque "...por su llaga fuimos nosotros curados" (Isaías 53:5). En Mateo 8:17 se lee, "El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias" (véase también l° Pedro 2:24).

 De todo esto vemos que la sanidad divina del cuerpo está en la expiación. Siendo verdad esto, la sanidad es para todos los que creen. Jesús dijo de los creyentes, "...sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán (Marcos 16:18). Más tarde, Santiago escribió en su Carta. a todas las iglesias: "¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesamos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho" (Santiago 5:14-16).

 Todas estas promesas son para la iglesia de hoy.

 

 9. LA CENA DEL SEÑOR

La noche en que fue traicionado nuestro Señor, El comió la cena pascual con los Apóstoles y después la instituyó como sacramento. "Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama" (Lucas 22:19­20).

 Pablo instruyó a la iglesia cómo observaría (la Corintios 11:23-24).

 Así fue instituido el uso del pan literal y el fruto de la vid, los cuales son toma­dos literalmente, como emblemas de su cuerpo partido y sangre derramada. Hay tam­bién una significación espiritual y una bendición en tornar la Cena del Señor.

 

 10. EL LAVAMIENTO DE PIES

Cuando terminó la cena pascual, Jesús "se levantó de la cena, y quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciño. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjuagarlos con la toalla con que estaba ceñido" (Juan 13:4-5).

 Jesús dijo, "Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis" (Juan 13:14-15).

 Este primer ejemplo fue dado por nuestro Señor, y es una institución divina. Los creyentes hacen bien en seguir su ejemplo al lavar los pies los unos a los otros, demostrando así el espíritu de humildad.

 

 11. LA SANTIDAD

 Una vida piadosa debe caracterizar la vida de todo hijo de Dios, y debemos vivir según el ejemplo dado en la Palabra de Dios. "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piado­samente" (Tito 2:11-12). "Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente" (l° Pedro 2:21-23). .

 "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" (Hebreos 12:14).

 "Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros pa­dres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1° Pedro 1:15-19).

 Desaprobamos por completo que nuestro pueblo participe en cualquier actividad que no conduzca a la vida piadosa tales como: Teatros, bailes, baños en la playa, piscina, ., de hombres y mujeres juntos, corte de cabello de las mujeres, maquillaje, los vestidos que exponen inmodestamente el cuerpo,  y diver­siones mundanas,. Amonestamos a nuestro pueblo que se abstenga de estas prácticas en interés del progreso espiritual y la pronta venidas del Señor por su iglesia.

 

12. LA GRACIA DE DIOS

 "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hom­bres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, viva­mos en este siglo sobria, justa y piadosamente" (Tito 2: 11-12).

"Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo" (Juan 1: 17).

 Un cristiano, para guardarse salvo, debe caminar con Dios y guardarse en el amor de Dios (Judas 21) y en la gracia de Dios. La palabra "gracia" quiere decir "favor". Cuando una persona comete transgresión y peca contra Dios, pierde su favor. Si continúa en pecado y no se arrepiente, al final se perderá y será lanzado al lago de fuego. (Léase Juan 15:2, 6: 2a Pedro 2:20_21). Judas 11 habla d.c. los que se tomaron atrás en su día, y de su recompensa. (Léase también, Hebreos 6:4-6).

 "Porque por gracia sois salvos por medio d.c. la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios" (Efesios 2:8).

 

 13. LA RESTAURACION DE TODAS LAS COSAS

Entendemos que las Escrituras enseñan "la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo an­tiguo" (Hechos 3:21). Pero no encontramos que el diablo, sus ángeles y los pecadores estén incluidos. (Véase Apocalipsis 20: 10).

 

14. EL TRASLADO DE LOS SANTOS

Creemos que se acerca el tiempo de la aparición del Señor; entonces los muer­tos en Cristo se levantarán, y nosotros los que quedamos seremos arrebatados con ellos a encontrar al Señor en el cielo (1 Set. 4:13-17; COI. 15:51-54; Filipenses 3:20­21).

 

15. DIEZMOS

 Creemos que el diezmo es el plan financiero de Dios (que ha existido desde los días de Abraham) para proveer para su obra. El diezmo; Vino con la fe bajo Abraham; Moisés 10 ordenó, e Israel lo practicó cuando estaba bien con Dios; Jesús lo aprobó (Mateo 23:23); y Pablo habló de apartar su ofrenda conforme Dios le ha prosperado. No debemos robar a Dios de su Porción, es decir de los diezmos y las ofrendas. (Véase Malaquías 3).

 

 16. LA SEGUNDA VENIDA DE JESUS

 La doctrina que Jesús vuelve la segunda vez, en persona, tal como se fue, está claramente expuesta por el mismo Señor Jesucristo, y fue predicado y enseñado en la iglesia primitiva por los Apóstoles; por eso, los hijos de Dios hoy en día están seria y ansiosamente esperando el glorioso acontecimiento. (Mateo 24; Hechos 1:11; 3:19-21;

 1 Corintios 11:26; Filipenses 3:20-21; 1Tes. 4:14-17; Tito 2:13-14).

 

 17. EL MILENIO

Creemos además, que la angustia sobre la tierra es el "principio de dolores" y se hará más intensa hasta que haya un tiempo "de angustia. Cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces" (Mateo 24:3-8; Daniel 12:1), y este periodo de "tribulación" será seguido por el amanecer de un día mejor en la tierra y buena vol­untad para con los hombres". (Apocalipsis 20:1-5; Isaías 65:17-25; Mateo 5:5; Da­niel 7:27; Miqueas 4:1-2; Hebreos 2:14; Romanos 11:25-27).

 

18. JUICIO FINAL

Cuando terminen los mil años, habrá una resurrección de todos los muertos, quienes serán llamados delante del gran trono blanco para el juicio final; y todos los que no tienen sus nombres escritos en el Libro de la Vida serán lanzados al lago de fuego que arde con azufre, el cual Dios ha preparado para el diablo y sus ángeles, siendo Satanás el primero en ser lanzado (Mateo 25:41; Apocalipsis 20:7, 15; 21:8)






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LAS CASAS COMO LUGARES DE ADORACIÓN Y RESTAURACIÓN..



UN LUGAR DE RESTAURACIÓN :Para que cada hogar se convierta en un altar permanente de Adoración a Dios. 

En la búsqueda de Dios por medio de la oración, hemos encontrado que la Adoración es agradable a nuestro Señor, y que por medio de ella se fortalece la vida de aquellos que le adoran en Espíritu y Verdad.

Un altar permanente y encendido en adoración, atrae la presencia de Dios, de manera que se vuelve un lugar agradable, donde la presencia de Dios esta y se manifiesta. Una Casa de Adoración, es el mejor lugar para que la familia se sienta segura, feliz y en armonía por medio de una actitud de Adoración a Dios. 

Se establecen altares a muchas cosas en estos días, pero por medio de las casas de adoracion, establecemos en cada hogar un altar de Adoración al Único y Verdadero Dios, a quien amamos y servimos desde los hogares.

La Adoración que establecemos en estos hogares, no consiste en cantos lentos que relajen el alma, sino que se trata de levantar un altar de Adoración, por medio de las actitudes correctas, de oración constante y de la exaltación del nombre de Dios en la vida de la familia que ha decidido establecer en su hogar 
UN LUGAR DE ENSEÑANZALas grandes heridas en las vidas de las personas, no siempre son físicas y visibles a los ojos del ser humano. Pero para Dios que escudriña los corazones, y que no hay nada oculto, puede descubrir las heridas que causan más dolor en la gente.

Por eso es necesario encontrar un lugar donde las heridas del corazón y las heridas del alma sean sanadas, Las vidas de la gente tiene que ser restauradas por el poder de Dios, en donde la gente pueda recibir una esperanza que le ayude a vivir cada día confiando en Jesucristo, para alcanzar la vida plena y abundante que él ha prometido.

Quizás el dolor sea inevitable, pero la restauración siempre es necesaria para deshacer las obras del diablo en la vida de la gente, que anhela vivir una vida mejor.

Para alcanzar dicha labor de restauración, por medio de las casas de adoración., buscamos llevar hasta los hogares una palabra de libertad y sanidad del alma, y ademas establecer los fundamentos bíblicos en la vida de las personas para que no vivan oprimidos o aprisionados por sus circunstancias.

Es por medio del Santo Espíritu que buscamos la restauración de los hogares, haciendo de ellos el mejor lugar para estar, para cada miembro de la familia.
Una de las mayores catástrofes en los hogares es provocado por la ignorancia.

Consideramos que es indispensable aprender acerca de la Palabra de Dios a manera de que la gente pueda conocer más y más cada vez al Dios de la Biblia, al único y verdadero Señor de nuestras vidas y fundamento de nuestra fe.

Es a través de nuestras casa de adoracion. que llevamos la Palabra de Dios a todos aquellos que que ha recibido con fe y esperanza a nuestro amado salvador Jesucristo, a manera de que puedan fortalecer su fe y confianza en Dios, y madurar espiritualmente hasta alcanzar un plena renovación de su entendimiento.

La Palabra de Dios es la luz que nuestra vida necesita, para crecer en todos los sentidos de nuestra vida, y que además nos lleva a alcanzar las promesas en ella escritas afin de que seamos los hijos victoriosos de nuestro gran Dios y salvador jesucristo

Enseñar en cada hogar el fundamento bíblico y la sana doctrina, que fortalezca la vida familiar, emocional, económica y espiritual en cada hogar que ha abierto sus puertas para las casas de adoración.
            

El Espíritu Santo es quien convence nuestro corazón


Sermón: El Espíritu Santo es quien convence nuestro corazón. 

Juan 16:8-11 “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado”.

Es muy importante tener en cuenta que el Señor Jesús está a solas con sus discípulos en el aposento alto celebrando la última cena. Las multitudes no están presentes como vemos al Maestro en enseñanzas anteriores, en esta ocasión está sólo con sus discípulos. 

Es a ellos a quienes el Señor Jesús les enseña y revela mucho más el papel, obra y naturaleza del Espíritu Santo. Es una enseñanza en la intimidad del aposento, aspecto que nos recuerda la importancia de desarrollar y fortalecer nuestra intimidad con Dios, pues en ese escenario él nos da grandes y poderosas revelaciones.   

El versículo ocho nos describe una poderosa obra del Espíritu Santo en el mundo y es “convencer” de pecado, de justicia y de juicio. Consideremos el significado de la palabra “convencer”, la cual se traduce del término griego “elenjo” que además significa: amonestar, reprender, mostrar la falta, reprochar.   
ces, el Espíritu Santo trabaja poderosamente convenciendo al pecador o mostrándole su falta, para conducirlo así a Aquel que puede salvarlo de la condenación, Jesucristo el Señor. Fue precisamente esto lo que el Espíritu Santo hizo en cada uno de nosotros.

Debemos tener en cuenta además, que así como el Espíritu Santo nos convenció para acercarnos a Cristo como nuestro Salvador, sigue redarguyendo y mostrándonos las faltas que cometemos como cristianos.

El Espíritu Santo es quien nos amonesta e instruye acerca del camino correcto, pues el Espíritu nos santifica, él nos ayuda a apartarnos del mal. El Espíritu Santo nos sólo nos unge con su poder, él además transforma nuestro ser. Gracias Espíritu Santo por tu maravillosa obra en cada uno de nosotros.     





POR EL PASTOR  JAIRO ROJAS.


Introducción: Todas las cosas que hacemos deben contar con una razón de ser. Nuestro objetivo de vida debe ser crecer y fortalecer nuestra intimidad con Dios, conocerle más y obedecer el gran mandamiento:

“Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”. Nuestro corazón debe anhelar a Dios, más de lo que anhela el ciervo las corrientes de las aguas en el desierto…




BUSCANDO LA PRESENCIA DE DIOS 

I. ESTO REQUIERE PERSEVERANCIA

A. Para superar los obstáculos, Éx. 34:1-2.      

Nota: En éste caso Moisés debe llevar dos nuevas tablas de piedra (peso adicional a su cuerpo), debía subir a la cumbre del monte (esfuerzo) y no permitir la condenación o depresión por sus acciones pasadas, pues Dios le dice “como las tablas primeras que quebraste”.    
 
B. Para construir amistad con Dios.    

Nota 1: La Biblia nos dice en Sant. 2:23 que: “Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”. La verdadera amistad requiere tiempo, conocimiento, ayuda, apoyo, confianza mutua, diálogos sinceros y transparentes, superación en amor de las diferencias. 





Nota 2: Moisés tenía una comunión con Dios única en la tierra, resultado de su continua búsqueda de Dios. Jesús dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Jn. 17:3) y el término conocer aquí del griego “ginosko”, significa: “estar tomando conocimiento” (es una búsqueda continua, es un continuo conocer, es un estilo de vida).    

II. DEBE HABER EXPECTATIVA DE LA REVELACIÓN DIVINA                 

A. Intimidad implica encuentro a solas (Éx. 34:3).   

Nota: Hay diferentes tipos de oración (en esencia y en número de personas), y estar a solas con Dios es también muy importante (debe haber ausencia de factores distractores externos e internos), sí éste encuentro es real, habrá transparencia y por tanto lo oculto del corazón se pone en evidencia ante la luz del Señor.

     

B. Dios revela su voluntad y diseño (Éx. 34:4).

Nota: En éste monte Dios dio:
1. La Ley,
2. El modelo del tabernáculo,
3. Las instrucciones para el sacerdocio levítico,
4. El orden para marchar por el desierto (Dios no anuló el desierto, sino que los instruyó para atravesarlo).

C. Cuando alguien busca a Dios, Dios viene a él (Éx. 34:5).

Nota 1: Dios es omnipresente, está en todo lugar, y también ha prometido estar con nosotros todos los días, sin embargo debemos reconocer que hay momentos especiales y sobrenaturales… Aquí Dios “descendió y permaneció junto a Moisés”, Moisés tenía falencias, debilidades, pero buscaba a Dios y Dios vino a él, por eso la Biblia dice: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Sant. 4:8).

Nota 2: Nos dice el texto: “Jehová descendió en la nube”, el término nube, del hebreo “Anan”, significa: masa nubosa, se usa en particular para indicar la masa de «nubes» por cuyo medio la presencia de Dios se manifestó, la vemos aquí en el monte Sinaí, en el tabernáculo, y delante de ellos en el desierto (la nube es figura o símbolo de la presencia de Dios).  
              
III. LA PRESENCIA DIVINA PRODUCE TRANSFORMACIÓN             

A. La verdadera transformación sucede en la intimidad con Dios, Éx. 34:29.                   

Nota: El texto nos dice que: “el rostro de Moisés resplandecía por haber estado hablando con Dios”, hablar del hebreo “Dabár”, traduce además: arreglar, hablar; someter. 

Así que fue un tiempo en el que en Moisés cosas fueron arregladas u ordenadas, escuchó y conoció revelaciones del Señor, y él sometió todo su ser a Dios. Éste conjunto de cosas y las decisiones de Moisés, permiten el resplandor en su rostro.

B. La verdadera transformación y renovación, es evidente.

Nota: El texto nos dice que Moisés no lo sabía, pero todos los demás lo veían. Realmente es Dios quien da testimonio de nosotros y de su obra. 

Es interesante que el Señor Jesús se transformó o transfiguró mientras oraba en el monte, Lucas 9:27-29, 34-35 (y aparece de nuevo la nube), y ésta gloria es reconocida también por los demonios: Lc. 9:37-39, 42. Sucedió en el monte Sinaí, sucedió con Jesús, sigue sucediendo hoy…  

Conclusión: La verdad es que en la vida cristiana a veces vivimos circunstancias que son incomprensibles para nosotros, en otras ocasiones no sabemos qué camino seguir, o que hacer ante cierta adversidad, pero cuando vamos a Dios y le buscamos con insistencia, él se manifiesta, nos enseña y transforma.
































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